Pasó un mes de aquellos episodios donde toda la provincia estaba en alerta por las amenazas de tiroteos y distintos hechos de posible violencia o delito dentro de las instituciones.
Alumnos que usaban instalaciones para dejar escritos, fotos o mensajes por redes sociales y así hubo menores demorados como así también mayores en este contexto, pero la violencia parece no cesar, sin distinguir clase social o si un colegio es privado o público y ahí no podemos olvidar lo sucedido en el colegio Sagrado Corazón, o la violencia inusitada por parte de alumnos en Salta capital que serían del colegio Nacional, que llevaron palos, machetes y otros elementos.
Hoy volvemos a reflejar esta realidad que tiene que ver con dos episodios dentro del Colegio Nº 5099 “Juan Carlos Dávalos” de Metán, que quedaron bajo investigación policial luego de que las autoridades educativas formalizaran las denuncias correspondientes ante la dependencia local.
Los hechos involucran a estudiantes de primer año y ocurrieron en diferentes jornadas del mes de mayo. Si bien no se registraron agresiones físicas ni personas lesionadas, la situación generó preocupación dentro de la comunidad educativa y derivó en actuaciones institucionales y preventivas.
El primero de los casos fue detectado el martes pasado, alrededor de las 16, cuando personal directivo tomó conocimiento —a través de una preceptora— de que un alumno de 14 años se encontraba en las afueras del establecimiento portando un cuchillo entre sus pertenencias.
De acuerdo con la información recabada, el menor fue inmediatamente apartado y trasladado al sector de dirección, donde admitió la tenencia del arma blanca y procedió a entregarla de manera voluntaria. Durante la entrevista mantenida con autoridades escolares, manifestó que llevaba el elemento con fines de defensa personal ante presuntas amenazas provenientes de otros jóvenes vinculados al turno tarde.
Frente a la situación, se dio intervención a sus progenitores y se dispuso una medida disciplinaria preventiva mientras continúan las actuaciones administrativas y policiales.
En paralelo, la institución avanzó con una segunda presentación formal relacionada con un episodio ocurrido el pasado 14 de mayo. Según consta en el acta institucional, dos alumnas alertaron que un compañero habría manifestado dentro del aula que portaba un cuchillo oculto entre sus prendas.
Tras ser convocado por directivos, el estudiante sostuvo que el arma blanca no era de su propiedad y declaró que otras personas se la habían entregado en la vía pública para que la guardara momentáneamente.
Ante el riesgo potencial que implicaba la situación, las autoridades labraron las actuaciones internas correspondientes con intervención de los tutores legales y resolvieron aplicar una sanción disciplinaria de cinco días.
Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que ambos episodios son analizados dentro de un posible contexto de hostigamiento y conflictos entre grupos de estudiantes pertenecientes a distintos turnos, aunque hasta el momento no trascendieron denuncias formales por agresiones físicas previas.
Otro de los aspectos que quedó bajo análisis fue el procedimiento adoptado inicialmente por la institución educativa. Según pudo conocerse, las situaciones fueron abordadas en primera instancia dentro del ámbito pedagógico y disciplinario. Recién este miércoles se radicaron las denuncias penales en sede policial para dar continuidad a las actuaciones correspondientes.
