El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, lanzó una fuerte advertencia sobre el creciente flujo de mercadería ilegal que ingresa desde Bolivia hacia territorio argentino y reclamó una mayor participación del Gobierno nacional para reforzar los controles en uno de los pasos fronterizos considerados más sensibles del norte del país. El funcionario sostuvo además que la preocupación no solo pasa por el impacto económico del contrabando, sino también por el riesgo asociado al narcotráfico y al ingreso de sustancias prohibidas.

“El Estado nacional debe arbitrar los medios para controlar este desenfrenado ingreso de mercaderías ilegales que tanto daño provoca a la industria local, pero sobre todo debe poner el foco en el ingreso de sustancias prohibidas”, afirmó.

El funcionario también puso el foco sobre el narcotráfico y trazó un panorama preocupante respecto del volumen de cocaína que podría atravesar la región. Recordó que Bolivia mantiene una importante producción de estupefacientes y cuestionó la diferencia entre lo producido y las cantidades incautadas.

“Estamos al lado de un país que fabrica unas 400 toneladas de cocaína anuales y, si la ministra de Seguridad reconoció que el año pasado se secuestraron apenas siete toneladas, existe una enorme cantidad que logró pasar por los puertos argentinos sin ser detectada”, señaló.

Respecto de la situación política y social que atraviesa Bolivia, Zigarán indicó que hasta el momento el único efecto visible en la frontera fue el aumento en el precio de la hoja de coca. Aclaró, sin embargo, que no hubo modificaciones significativas en otros productos que ingresan de manera irregular, como electrodomésticos y artículos diversos.

Según explicó, el circuito de contrabando no tiene impacto únicamente en la región fronteriza, sino que abastece mercados informales de distintas provincias argentinas.

“Esa mercadería abastece prácticamente a todo el país y termina llegando a ferias como La Salada y a numerosos centros de venta informal”, sostuvo.

Como ejemplo del volumen de la actividad, el interventor recordó el reciente procedimiento realizado en Santa Fe, donde fue interceptado un camión con acoplado proveniente de Aguas Blancas que trasladaba mercadería valuada en alrededor de 1.500 millones de pesos, principalmente indumentaria de invierno.