
La decisión de Cristina Kirchner de designar a Pablo Kosiner, dirigente cercano a Juan Manuel Urtubey, como nuevo interventor del PJ en Salta abrió una interna que ya venía latente.
Muchos referentes peronistas salieron al cruce y recordaron las viejas alianzas del urtubeycismo con el macrismo, lo que volvió a tensionar el clima dentro del partido.
El reclamo es concreto: que se convoque a elecciones partidarias y que sean los afiliados quienes definan las autoridades del PJ en la sede de calle Zuviría.
Esta mañana, un pasacalles apareció colgado afuera del edificio partidario con un mensaje claro: que se llamen a elecciones de inmediato.
La imagen no tardó en circular y dejó en evidencia el malestar que crece en distintos sectores del peronismo local.
En medio del escándalo, el gobernador Gustavo Sáenz salió a cuestionar públicamente a la ex presidenta por la intervención partidaria.
En sus redes sociales publicó un mensaje contundente:
«La pyme familiar de la Sra., su hijo y sus amigos sigue decidiendo a dedo desde Buenos Aires las autoridades partidarias del PJ en las provincias, a pesar de la vergüenza que dieron en las últimas elecciones. ¿Por qué no llama a elecciones libres y democráticas en Jujuy y en Salta? ¿Por qué, Sra. Cristina, Ud. decide a dedo quién va a conducir el PJ en estas provincias y no sus afiliados? Vuelvan al Partido de la Victoria, no sigan destruyendo al PJ. Cambiaron las cosas, ahora deciden por Zoom las intervenciones partidarias, las sanciones y expulsiones. Cambió todo, pero en el PJ nacional siguen los mismos de siempre. Le llaman renovación al reciclaje. La Patria somos todos, pero el PJ son ellos».
El mensaje marcó un quiebre explícito y elevó el tono de la discusión.
