El conflicto entre la UEFA y la FIFA escaló a un nivel histórico. La entidad que gobierna el fútbol europeo emitió este jueves un durísimo comunicado en el que anunció que ninguna de sus 55 selecciones nacionales participará en competencias de la FIFA mientras siga vigente el proyecto impulsado por Gianni Infantino para permitir el ingreso de inversores privados en la explotación comercial del Mundial y otros torneos.
La postura de Europa representa uno de los mayores desafíos institucionales que enfrenta la FIFA en las últimas décadas y podría poner en jaque el futuro de la Copa del Mundo.
En su declaración oficial, la UEFA fue categórica al rechazar la iniciativa de la FIFA: «La Copa del Mundo no puede ser tratada como un producto de inversión. Es uno de los mayores legados deportivos del fútbol. Ninguna parte de ella debe cederse jamás a inversores privados. La Copa del Mundo no está en venta», sostuvo el organismo europeo.
La entidad también cuestionó la forma en que se gestó el proyecto y acusó a la FIFA de actuar sin consultar a las federaciones: «Es irresponsable e indefendible que una propuesta de esta magnitud haya sido concebida en secreto y llevada al borde de su aprobación sin una consulta significativa», expresó el comunicado.
Según la entidad, si inversores externos adquieren participación en las competiciones de la FIFA, las decisiones dejarán de responder al interés deportivo y pasarán a estar condicionadas por la rentabilidad económica y las exigencias de los accionistas.
El punto más fuerte del comunicado fue el anuncio de un posible boicot. La UEFA confirmó que ninguna de sus selecciones nacionales disputará torneos de la FIFA mientras el proyecto continúe vigente, salvo que la propuesta sea retirada por completo y existan garantías vinculantes de que no volverá a plantearse una privatización de las competiciones.
De concretarse esa decisión, quedarían en duda competencias como:
La Copa del Mundo.
Los Mundiales juveniles.
Los torneos organizados por la FIFA con participación de selecciones europeas.
¿Qué propone la FIFA?
El conflicto se originó por el plan impulsado por la FIFA para crear una nueva sociedad comercial encargada de gestionar los derechos comerciales y de organización de sus principales torneos, incluida la Copa del Mundo.
El proyecto contempla vender una participación minoritaria de esa nueva empresa a inversores privados, aunque la FIFA sostiene que mantendría el control sobre la gobernanza, los reglamentos y las decisiones deportivas.
Mientras Europa sostiene que «el fútbol no puede venderse», la FIFA defiende su iniciativa como una herramienta para aumentar los recursos destinados al desarrollo global del deporte. Con ambas posiciones cada vez más enfrentadas, el futuro de las competiciones internacionales atraviesa uno de los momentos de mayor incertidumbre de los últimos años.
