Keir Starmer anunció su renuncia como primer ministro de Gran Bretaña y líder del Partido Laborista, después de reconocer que la pérdida de confianza de su grupo parlamentario para seguir gobernando.
El jefe del Gobierno británico adelantó en una declaración ante la residencia oficial de Downing Street que le comunicado su decisión al rey Carlos III, jefe del Estado británico, y que hará todo lo posible para concretar una transición “ordenada” al frente del Ejecutivo.
El primer ministro de Gran Bretaña había llegado al poder con mayoría absoluta en julio de 2024 y dijo que le pidió al Comité Nacional Ejecutivo del Partido Laborista que fije un calendario para la presentación de candidaturas a la sucesión para el próximo 9 de julio, proceso que quedará completado antes del receso parlamentario de verano, a fines del próximo mes.
Se espera que el nuevo líder del Partido Laborista y primer ministro británico asuma el poder en septiembre, antes de que se reanuden las sesiones del Parlamento británico, o incluso con anticipación si solo hay un candidato.
Como es habitual en estos casos, para evitar un vacío de poder, Starmer permanecerá en el cargo hasta la elección del nuevo líder, y dijo que le dará “todo su apoyo” a su sucesor.
