La noticia de la muerte de Franco Brunetti, referente de la industria cárnica en Salta, impactó de lleno en un sector que ya venía atravesando tensiones internas.

El empresario, vinculado a la Unión de la Industria Cárnica Argentina, había sido una de las voces que participó activamente en los debates más calientes de la actividad en el último tiempo.

Detrás del impacto por su fallecimiento, vuelve a tomar fuerza una discusión que no se cerró: el rol del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina.

En una publicación de La Nación en febrero del 2025, en reuniones de la llamada Mesa de las Carnes, ya se venía discutiendo con dureza el funcionamiento del organismo, en medio de un dato preocupante: el stock ganadero no crece desde hace décadas.

Hoy, Argentina tiene prácticamente la misma cantidad de cabezas de ganado que hace 40 años, pese a que la población se duplicó.

Frases que dejaron al descubierto el conflicto

En uno de esos encuentros, la tensión escaló fuerte cuando desde el sector de matarifes lanzaron una crítica directa:

«No tenemos ganado. Entonces, ¿qué estamos haciendo? Estamos promoviendo un producto que no tenemos y el problema está en la producción».

El planteo generó un cruce inmediato con otros integrantes de la cadena, que defendieron el rol del instituto.

La postura que había marcado Brunetti

En ese contexto, Brunetti también había fijado posición sobre cómo debería funcionar el sistema.

«Siempre dije lo mismo y lo sigo diciendo: los exportadores y los productores que produzcan animales para la exportación son los que deben manejar el Ipcva y son los que deben financiar el instituto porque es un lucro para ellos poder desarrollar los mercados».

Su mirada apuntaba a que el peso del financiamiento no recaiga sobre toda la cadena, especialmente en el consumo interno.

Un sector en tensión y sin respuestas claras

Mientras tanto, el problema de fondo sigue sin resolverse: falta de ganado, caída del consumo y una cadena que no logra ponerse de acuerdo.

La muerte de Brunetti no solo genera impacto en Salta, sino que también deja al descubierto una discusión que sigue abierta.