Un lugar clave para la identidad cultural salteña está a punto de recibir un reconocimiento histórico. La conocida «Casa de Severo Báez», sede del Centro de Residentes Vallistos y Puneños, será declarada Patrimonio Cultural de la provincia.

La confirmación llegó a través de Viviana Báez, hija de Severo Báez, quien expresó su emoción por este paso tan esperado.

«Es un momento de mucha emoción para toda nuestra familia y para todos los que hemos hecho de este lugar un hogar común», contó.

Ubicada en Villa Primavera, esta casa no es solo una vivienda: es un punto de encuentro donde durante décadas se mantuvieron vivas las tradiciones del norte.

En este espacio:

Se transmitieron coplas y bagualas

Se realizaron ofrendas a la Pachamama

Se enseñaron danzas y costumbres ancestrales

Aquí también se consolidó la figura de Severo Báez como uno de los grandes referentes de la cultura popular salteña.

La historia del lugar está marcada por el trabajo de toda una familia. Junto a Rafaela Gaspar y sus hijos, transformaron su hogar en un refugio cultural abierto a todos.

Hoy, ese legado continúa con nuevas generaciones que siguen sosteniendo las tradiciones.

«Mi papá siempre dijo que la cultura se cuida en el día a día, en cada copla que se canta, en cada ofrenda a la Pachamama», recordó Viviana.

El inicio de las gestiones por parte del Gobierno provincial marca un avance importante para preservar este espacio y todo lo que representa.

El reconocimiento como Patrimonio Cultural busca garantizar que estas prácticas y saberes no se pierdan con el paso del tiempo.

La casa, ubicada en José Echenique 1074, seguirá siendo escenario de celebraciones tradicionales como:

Además, continuará siendo un espacio donde jóvenes y familias pueden conectarse con sus raíces.