Un grupo de estudiantes argentinos de ingeniería fue seleccionado por segunda vez para participar en la Bosch Future Mobility Challenge, una competencia internacional de conducción autónoma que se realizará el 19 y 20 de mayo en Rumania.

El equipo, conformado por alumnos de la Universidad Nacional de La Matanza, competirá en el desafío con un vehículo capaz de interpretar su entorno, tomar decisiones y desplazarse sin intervención humana.

La iniciativa combina inteligencia artificial, visión por computadora y sistemas informáticos. El objetivo es que el auto recorra un circuito respetando carriles, señales de tránsito y condiciones variables del entorno, además de reaccionar ante peatones y otros vehículos.

El vehículo, del tamaño de una caja de zapatos, integra distintos sistemas que trabajan en conjunto. “El auto está dotado de diversos sensores que le permiten saber exactamente su posición mediante una realimentación que se hace con la detección de la cámara. La cámara tiene dos sistemas: uno que se encarga de detectar los carriles, lo que permite que el auto se mantenga en el centro, y un modelo de inteligencia artificial, que entrenamos nosotros, que es capaz de detectar todo lo que se puede atravesar en su camino”, detalló Quiroga.

El proceso de entrenamiento es uno de los aspectos centrales del proyecto. Los estudiantes construyen bases de datos de imágenes que luego etiquetan manualmente para enseñar al sistema a identificar señales de tránsito, peatones y otros elementos del entorno. “Ese procedimiento lo repetimos muchas veces y, cuando ya tenemos un conjunto muy grande de imágenes, iniciamos el entrenamiento de la red neuronal”.