Los incendios de bosque nativo en Cafayate continúan requiriendo de la asistencia de brigadistas del departamento, de Salta y Nación, personal que trabaja sin descanso, arriesgando su vida por defender la flora y fauna del suelo provincial y proteger a los ciudadanos, en medio de una situación, que teniendo en cuenta la condición meteorológica, puede encontrarse contenida.
Uno de los representantes de estos efectivos es el jefe de Bomberos Voluntarios de Cafayate, Gabriel Domingo, quien informó que la situación se encuentra contenida y se continúan con tareas de enfriamiento, remoción y aumentando los perímetros de seguridad para evitar que los vientos dispersen el riesgo a zonas no afectadas.
Informó que, tras las tareas de enfriamiento del viernes y sábado, el domingo tuvieron una alerta de viento por lo que se diagramó un trabajo estratégico de enfriamiento en función de la dirección y avance del viento, permitiéndoles salvar áreas no afectadas.
Lo que se llegó a encender fueron partes de algunas islas que quedan en medio del material quemado, explicó Domingo que son áreas que lamentablemente se deben sacrificar dándole al recurso la prioridad para que impida el avance del fuego: “Esos islotes que te van quedando por más que intentes enfriarlo tenés fuego subterráneo que te genera el problema”.
Sobre los recursos nuevos con los que cuentan, están participando personal de la Brigada Forestal, además que desde el Servicio Nacional de Manejo del Fuego aportaron dos aviones hidrantes: “Es la primera vez que en Cafayate tenemos dos aeronaves”.
A pesar de contar con recursos técnicos y humano, la extinción de incendios forestales también depende de las condiciones meteorológicas: “Si es verdad que tener más autobombas, recursos de agua disponible te dan una ventaja considerable, pero muchas veces tenés todos los recursos y tenés ráfagas de viento que no podés controlar”.
