La iniciativa ahora quedó a la espera de la firma y promulgación por parte de la intendenta Rita Guevara. Según explicaron Silvio Aguirre y Alejandro “Gallo” Gómez, referentes de la lucha por estos terrenos, si el Ejecutivo no presenta objeciones dentro del plazo establecido, la ordenanza quedará promulgada.

“Son 10 años que hoy podemos decir que realmente estamos contentos, hemos ganado, pero vamos a ver la otra parte que tiene que poner el Ejecutivo, la intendenta Rita Guevara, que firme esta ordenanza que tanto anhelamos nosotros para ver el destino de las tierras”, expresó Aguirre.

El dirigente destacó que la aprobación del Concejo representa un primer avance para garantizar que el territorio tenga un destino social. “Tiene un destino específico ya, no está a merced de especulaciones inmobiliarias o políticas”, remarcó.

Con la incorporación al Banco de Tierras Municipal, el objetivo es que el municipio pueda planificar el uso de estos terrenos para proyectos habitacionales, espacios públicos y desarrollo comunitario.

Aguirre explicó que la Carta Orgánica establece que este tipo de tierras deben estar orientadas a fines sociales. “El déficit habitacional en Cafayate es lo que nos motiva, que se cubra esa necesidad. Ese es el principal objetivo, la meta que nosotros tenemos”, señaló.

Además, indicó que también deberán contemplarse las necesidades de distintas instituciones que requieren espacios para funcionar.

Por su parte, Gómez sostuvo que ahora comienza una nueva etapa vinculada a la reglamentación del uso de las tierras y al trabajo conjunto entre el Ejecutivo y el Concejo Deliberante.

Expectativas por el Banco de Tierras

Los referentes de la lucha por las 32 hectáreas señalaron que esperan una respuesta favorable de la intendenta Rita Guevara, recordando que durante su etapa como concejal había acompañado el reclamo.

“Estamos convencidos que ella no va a decir lo contrario porque siempre estuvo a la par nuestra cuando estaba en su gestión como concejal”, manifestó Gómez.

También indicaron que mantendrán reuniones con el municipio para avanzar en la definición del futuro de los terrenos.

La aprobación de la ordenanza representa el cierre de una etapa de reclamos que se extendió durante una década. Aguirre y Gómez recordaron el acompañamiento de familias y vecinos que participaron de la lucha por el reconocimiento de estas tierras.

“Esto volvió al patrimonio del pueblo cafayateño y se está viendo lo más importante: garantizar que tenga un desarrollo social conjuntamente con las instituciones”, afirmó Gómez.

En ese sentido, mencionó que la expectativa es avanzar hacia una posible urbanización y soluciones habitacionales para vecinos que enfrentan dificultades por el alto costo de acceso a la vivienda en Cafayate.