En Salta, el rector de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), Miguel Nina, consideró que se trata de un avance importante después de un largo período de incertidumbre y aseguró que el principal beneficiario será el estudiante.
Nina explicó que el acuerdo contempla una recomposición salarial del 24,33% para docentes y personal universitario.
El incremento se aplicará en dos etapas:
21,33% sobre los haberes de mayo, que se cobrarán a partir de junio.
3% adicional en octubre.
Según explicó el rector, la actualización salarial permitirá recuperar parte de la pérdida sufrida frente a la inflación.
«Estaría contemplando el 100% del desfasaje de 2025 y recuperando cerca de un 7%. Todavía queda entre un 12 y un 13% que seguirá discutiéndose en paritarias», detalló.
Más recursos para el funcionamiento
El acuerdo también prevé una mejora en las partidas destinadas al funcionamiento de las universidades.
En el caso de la UNSa, Nina indicó que el incremento rondaría los 500 millones de pesos para el semestre, recursos que permitirán fortalecer distintas áreas estratégicas de la institución.
«Es un gran avance porque estábamos parados. No avanzábamos para ningún lado. El Gobierno reconoce un desfasaje y reconoce el funcionamiento de todo esto», sostuvo.
Becas, comedores y merenderos
Uno de los puntos más destacados del convenio es el incremento previsto para los programas de asistencia estudiantil.
El rector explicó que el acuerdo contempla una mejora del 50% para las becas y adelantó que una vez que se oficialicen los montos definitivos, la universidad evaluará actualizar los valores que reciben los estudiantes.
«La universidad tiene distintas asistencias para los estudiantes, económicas, comedor y merenderos. Una vez que tengamos las cifras oficiales analizaremos actualizar los montos de las becas», señaló.
La medida también permitirá sostener los servicios alimentarios destinados a los alumnos con mayores dificultades económicas.
Menos conflictos y más previsibilidad
Nina destacó además que la firma del acuerdo entre Nación y los frentes gremiales podría contribuir a reducir la conflictividad dentro de las universidades.
«El gran beneficiario será el estudiante porque ya no se verá afectado por los paros», afirmó.
Sin embargo, aclaró que las negociaciones salariales continuarán abiertas y que las universidades deberán rendir cuentas sobre la utilización de los fondos adicionales enviados por el Estado nacional.
La demanda sigue su curso
A pesar del entendimiento alcanzado, las universidades mantienen vigente el reclamo judicial por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso pero todavía sin implementación efectiva.
Mientras tanto, en la UNSa esperan que los nuevos recursos permitan reforzar programas esenciales para miles de estudiantes que dependen de becas, comedores y otras herramientas de contención para continuar sus estudios.
