
El presidente de Cofruthos, Juan Russo, explicó que las ventas cayeron desde las fiestas y que varios puesteros atraviesan una situación económica muy complicada. El consumo de frutas bajó porque muchas familias priorizan otros gastos.
La situación fue confirmada por el presidente del mercado, Juan Russo, quien explicó que la caída comenzó después de las fiestas de fin de año y se profundizó con el correr de las semanas.
El panorama preocupa dentro del mercado, ya que muchos de los trabajadores dependen exclusivamente de las ventas diarias. Según Russo, varios asociados atraviesan momentos muy difíciles.
«Hay varios puesteros que están en situaciones muy complicadas porque tenemos costos fijos que hay que mantener todos los meses», explicó.
Dentro del predio, la venta de productos básicos como papa o tomate todavía se sostiene, aunque en menor medida. Sin embargo, otros alimentos empezaron a desaparecer del changuito.
Uno de los sectores más golpeados es el de la fruta. Según explican los comerciantes, cuando la economía se complica los consumidores priorizan lo esencial y dejan de comprar lo que consideran un «extra».
«La fruta generalmente es el postre. Cuando la plata no alcanza, es lo primero que la gente deja de comprar», explicó Russo.
A pesar del difícil panorama, desde el mercado remarcan que los precios suelen ser más bajos que en muchos comercios de barrio, lo que permite a los vecinos llevar mayor cantidad de productos por menos dinero.
Mientras tanto, los puesteros mantienen la esperanza de que el consumo vuelva a repuntar en los próximos meses.
