La violencia contra el personal de salud volvió a encender las alarmas en Tartagal. El gerente del Hospital Juan Domingo Perón, Dr. Pedro Ureña, confirmó que uno de los médicos que fue atacado durante el fin de semana decidió renunciar a su cargo tras los hechos ocurridos en la guardia de emergencias.

Según explicó el directivo, el profesional, oriundo de Orán, presentó su renuncia después de haber sido agredido físicamente. A la situación se sumó un hecho aún más grave: familiares del atacante habrían regresado al hospital portando un arma de fuego con la intención de encontrar al médico.

El hospital había difundido un comunicado oficial en el que expresó su repudio por los episodios de violencia registrados durante la noche del sábado. De acuerdo con esa información, se trató del segundo ataque físico contra médicos de guardia en menos de dos semanas.

Desde la institución también informaron que dos profesionales recibieron amenazas directas con un arma de fuego, una situación que generó una fuerte preocupación entre los trabajadores del establecimiento.

«No podemos exigirle a un profesional de la salud que preste un servicio esencial bajo la amenaza de un arma de fuego. Si no se protege a los médicos, nos quedaremos sin médicos para atender a la comunidad», expresó el gerente Pedro Ureña.

Las autoridades advirtieron que este tipo de hechos está provocando una crisis dentro del hospital, ya que muchos profesionales manifiestan temor por su seguridad mientras cumplen con sus tareas.

Por el momento, el hospital analiza las medidas a seguir para garantizar la atención y reforzar la seguridad del personal. El dato sobre una posible suspensión o reducción de la atención no fue informado oficialmente.

En el tramo final del comunicado, el Hospital Juan Domingo Perón solicitó a la comunidad de Tartagal que cuide y respete a los médicos, enfermeros y demás trabajadores sanitarios.

Las autoridades recordaron que el personal de salud cumple una función esencial en situaciones de emergencia y remarcaron que garantizar su seguridad es clave para que puedan seguir atendiendo a los vecinos cuando más lo necesitan.