A más de dos años de la implementación de la medida, los números difundidos muestran una fuerte caída en la demanda de pacientes provenientes de otros países.
Antes de que comenzara a aplicarse el nuevo régimen, durante 2023 se contabilizaron 31.561 atenciones a extranjeros en hospitales públicos salteños. Tras la modificación, la cifra informada cayó a 77 durante 2024 y, según los datos difundidos, en los primeros siete meses de 2026 se registraron apenas 10. De esta manera, la reducción respecto del escenario previo a la implementación del cobro supera el 99%.
El cambio comenzó en febrero de 2024, cuando el gobernador Gustavo Sáenz firmó el Decreto de Necesidad y Urgencia 129/2024. Posteriormente, la medida fue ratificada mediante la Ley Provincial N° 8.421, publicada en abril de ese año.
La normativa estableció diferencias según la situación migratoria. Los extranjeros con residencia permanente o temporaria pueden acceder al sistema público en las mismas condiciones que los salteños, mientras que aquellos con residencia transitoria o precaria deben afrontar el costo de las prestaciones, ya sea mediante un seguro médico o con recursos propios.
Uno de los argumentos utilizados por el Gobierno provincial para impulsar la medida fue el impacto que tenían los denominados «tours sanitarios», especialmente en los hospitales ubicados cerca de las fronteras internacionales.
«Venían a Salta, tenían cirugía programada, tenían cama y los salteños no la tenían», sostuvo recientemente Sáenz al defender la decisión.
El ministro de Salud, Federico Mangione, resumió el efecto que buscaba conseguir el Ejecutivo provincial: «Ahora tenemos camas para nuestros pacientes».
Desde el Gobierno salteño sostienen que la menor utilización de recursos para atender a extranjeros no residentes permitió redirigir fondos hacia otras necesidades del sistema sanitario provincial.
Uno de los resultados destacados fue la adquisición de 34 ambulancias nuevas, posteriormente distribuidas en diferentes puntos de Salta. También se informó que parte de los recursos fueron destinados a insumos y al fortalecimiento de los hospitales públicos.
La política salteña adquiere ahora mayor relevancia porque Nación avanzó con un esquema similar para los hospitales bajo administración nacional, estableciendo mecanismos de cobro para extranjeros que no tengan residencia permanente.
El modelo contempla la facturación a seguros médicos cuando exista cobertura y el pago de la prestación para quienes no la posean, preservando la atención inmediata frente a emergencias.
De esta manera, una política que Salta comenzó a aplicar en 2024 terminó anticipando una discusión que posteriormente llegó al ámbito nacional.
