Una de las postales más emotivas de la fe salteña comenzó a escribirse desde temprano. Más de 60 biciperegrinos partieron desde Cachi rumbo a la ciudad de Salta, con un único objetivo: llegar hasta la Catedral Basílica para encontrarse con el Señor y la Virgen del Milagro.
La salida estuvo marcada por abrazos, promesas y testimonios que reflejaron lo que significa emprender un recorrido de estas características. Que Pasa Salta estuvo presente desde el inicio de la peregrinación, acompañando a los ciclistas y registrando en exclusiva el comienzo de la travesía.
El desafío no es solamente espiritual. Los biciperegrinos deben atravesar cuestas, bajas temperaturas, sectores con niebla y numerosas dificultades propias del camino antes de alcanzar la capital salteña.
Pero cada kilómetro tiene un significado especial. La bicicleta se transforma durante estas horas en el vehículo de una promesa que combina esfuerzo físico, sacrificio, compañerismo y devoción. Algunos realizan el recorrido para agradecer; otros llevan pedidos personales o familiares hasta los pies de los Santos Patronos.
Más de 60 biciperegrinos salieron desde Cachi rumbo a la Catedral de Salta para encontrarse con el Señor y la Virgen del Milagro. En el camino deberán enfrentar cuestas, frío y niebla. Que Pasa Salta acompañó en exclusiva la emocionante partida y recogió testimonios de peregrinos que no pudieron contener las lágrimas. La llegada está prevista entre las 16:30 y las 18 de este sábado.
La caravana avanza unida, con más de 60 hombres y mujeres que salieron desde Cachi cargados de fe.
De acuerdo con las estimaciones previstas para la travesía, los peregrinos podrían arribar este sábado entre las 16:30 y las 18 horas. El destino será la Catedral Basílica de Salta, donde finalmente podrán concretar el encuentro con el Señor y la Virgen del Milagro después de horas de pedaleo.
La llegada promete convertirse en otro de los momentos emotivos de la jornada, especialmente para familiares, amigos y fieles que esperan recibirlos en la ciudad.
Cada historia detrás de esta travesía es diferente, pero todas confluyen en el mismo destino. Los más de 60 biciperegrinos dejaron Cachi sabiendo que por delante tendrán kilómetros de esfuerzo y condiciones climáticas que pueden hacer todavía más exigente el recorrido.
Ni las cuestas, ni el frío, ni la niebla detienen una peregrinación que se hace con las piernas, pero fundamentalmente con el corazón.
