Un hombre de 41 años fue condenado a tres años de prisión efectiva por grooming, luego de que una investigación determinara que utilizaba diferentes perfiles e identidades para comunicarse con una adolescente, entre ellos uno femenino con el que buscaba generar confianza.

El caso llegó a juicio abreviado con intervención de la fiscal penal especializada en Ciberdelincuencia, Sofía Cornejo.

Luego de recibir la confesión del acusado y con el acuerdo de las partes, el juez del distrito Centro, Diego Rodríguez Pipino, dictó la condena y además lo declaró reincidente por segunda vez, debido a que registra antecedentes condenatorios por delitos de la misma índole.

La investigación había comenzado en marzo, cuando un familiar de la adolescente realizó una denuncia tras conocer que la joven mantenía conversaciones a través de medios digitales con personas que utilizaban identidades aparentemente falsas.

Según la acusación, en esos intercambios aparecían contenidos de carácter sexual, pedidos de fotografías y videos y mensajes dirigidos a concretar un encuentro.

Las tareas investigativas permitieron identificar como sospechoso a un hombre que ya era conocido por la víctima y que se desempeñaba como profesor en una actividad extracurricular.

La Fiscalía sostuvo que habría aprovechado la confianza generada en ese ámbito para iniciar el contacto mediante diferentes identidades digitales.

Entre las pruebas incorporadas se analizaron registros de comunicaciones, actividad digital, tareas de campo y elementos obtenidos durante un allanamiento.

Uno de los puntos clave surgió del análisis forense de los dispositivos secuestrados: las líneas utilizadas para comunicarse con la adolescente pudieron ser vinculadas con un mismo teléfono celular.

Con esos elementos y la confesión del acusado, la Justicia resolvió imponerle tres años de prisión de cumplimiento efectivo.