La muerte de Tomás Alancay sigue generando conmoción en La Merced. El pasado domingo 5 de abril, el nene de 5 años fue atropellado por Miguel Plaza, chofer del intendente Javier Wayar, en un hecho que pudo evitarse y que dejó a todo el pueblo golpeado.

Este martes, familiares, amigos y vecinos encabezaron una movilización que partió desde La Merced y llegó hasta la Legislatura Provincial.

La marcha tuvo un mensaje claro: justicia por Tomás y la destitución del intendente.

El padre del menor, visiblemente afectado, habló con la prensa y fue contundente:

«Yo voy a seguir con esto hasta el final. Gracias a Dios tengo el apoyo de todo el pueblo que siempre está. Pudimos entrar a la Legislatura. Nos escucharon», expresó ante los colegas de Todo Salta Noticias.

Además, remarcó que aún no hubo contacto con las autoridades locales: «Ahora el tema del municipio, no tuvimos contacto todavía con el intendente ni tampoco los concejales».

El reclamo de la familia va más allá de la causa judicial. Apuntan directamente al jefe comunal.

«Obviamente que estamos pidiendo justicia por mi hijo. Lo que estoy pidiendo es la renuncia del intendente porque sé que sabiendo eso, voy a saber que este individuo no recibirá ayuda de ningún lado», expresó el padre.