
La provincia de Tucumán atraviesa un momento delicado y de vulnerabilidad, con más de 15 mil evacuados tras el desborde del dique Escaba tras las últimas tormentas registradas, donde la localidad de La Madrid quedó completamente bajo el agua, obligando a cientos de familias a improvisar refugios y dormir a la vera de la ruta.
Cerca de cinco kilómetros de la ruta 308 se han transformado en un campamento lineal donde los vecinos resisten bajo toldos y gazebos, montando un panorama desolador ya que el agua alcanzó los tres metros de altura en algunas zonas, destruyendo muebles, electrodomésticos y recuerdos personales.
Mientras, los damnificados denuncian condiciones sanitarias críticas y una falta total de servicios básicos mientras esperan que baje el nivel del agua. «Pedimos un poco de humanidad, los baños químicos son un desastre y no tienen agua», reclamó por TN Matías, un vecino que rescató a sus animales cargándolos al hombro.
La angustia crece ante la falta de luz y señal de comunicación, lo que impide a muchos saber el estado real de sus hogares. «Perdimos todo, no tengo donde dormir y nos falta desde lo más simple hasta la higiene», expresó con desesperación otra de las mujeres afectadas.
A pesar de la tragedia, la solidaridad entre los vecinos permite que hasta cinco familias compartan un mismo gazebo para protegerse del clima. Muchos se niegan a ser trasladados en los colectivos dispuestos por el gobierno para evitar que los delincuentes saqueen lo poco que quedó en sus viviendas.
Las autoridades y los habitantes se mantienen en alerta máxima debido a los pronósticos de nuevas lluvias para este fin de semana. «Estamos durmiendo sentados porque no tenemos nada, y ya es la quinta vez que nos pasa esto», lamentó una vecina sobre la recurrencia de estas inundaciones.
