Donald Trump necesita un desenlace rápido de la guerra en Irán. De lo contrario corre serio de riesgo de pagar un elevado costo político en su base de apoyo electoral y dentro de su Partido Republicano, muy en especial en el movimiento MAGA (Make America Great Again) que lo llevó a la presidencia.

“La coalición MAGA quiere resultados rápidos”, advirtió una fuente citada por el sitio estadounidense Axios.

La presión tiene fundamento. Este es un año electoral y ningún dirigente republicano quiere lidiar en campaña con una guerra impulsada por un presidente que precisamente prometió dejar de lado los conflictos bélicos y enfocarse en la economía.

Las elecciones están previstas para el 3 de noviembre. Se elegirán 36 gobernadores, 33 senadores y la Cámara de Representantes completa. Muchos van por la reelección. Nadie quiere pagar el precio de un desfile de ataúdes envueltos en la bandera estadounidense.

El domingo se anunciaron las primeras tres bajas de soldados estadounidenses. En Venezuela había logrado que las tropas de asalto que capturaron a Nicolás Maduro el 3 de enero salieran indemnes, más allá de algunos heridos.

Ahora, “el riesgo político depende del resultado. Si frenamos a Irán sin que se produzcan ataques terroristas contra Estados Unidos ni daños a los aliados en la región, será una victoria política para Trump. Pero si esto se convierte en un conflicto prolongado o termina con tropas sobre el terreno, será un lastre”, dijo al semanario Político el estratega republicano Jason Roe.