Respecto del impacto internacional, Marín indicó que la coyuntura global marcada por conflictos geopolíticos abre oportunidades para el país.

“Lo que más se habló es de la seguridad del suministro. Argentina está en una zona sin conflictos y eso la convierte en un lugar seguro”, explicó tras participar en un encuentro energético en Houston. Según el titular de YPF, la diversificación de proveedores impulsada por Europa y Asia posiciona a la Argentina como un actor competitivo.

“El mundo busca no poner todos los huevos en una misma canasta. Nosotros podemos aprovechar esa oportunidad”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que el país podría convertirse en uno de los principales exportadores de gas natural licuado. “Vamos a ser el sexto exportador mundial de LNG”, aseguró, y agregó que el interés de bancos y compradores internacionales “va a aumentar”.

“Tenemos una política de precios honesta y moral”, sostuvo, y explicó que la compañía decidió trasladar al surtidor “solamente el impacto real en los costos”.

Según argumentó, un aumento pleno “iba a generar una baja de consumo tan grande que iba a ser peor el remedio que la enfermedad”.

“El objetivo es no especular con los consumidores”, indicó el ejecutivo, quien enfatizó que la relación con los clientes es central para la compañía.

“Nos debemos a ellos. Gracias a ellos facturamos 12.000 millones de dólares por año”, expresó.

Consultado sobre la estatización de la empresa impulsada durante el gobierno de Axel Kicillof y Cristina Kirchner, Marín sostuvo que la medida “es legal, pero es una violación al derecho de propiedad” y consideró que ese tipo de decisiones desalientan las inversiones.

Sin embargo, evitó profundizar en la discusión política y remarcó que su rol es “generar valor para los accionistas”.

En relación con una eventual privatización, el titular de YPF aseguró que no corresponde que opine.

“Yo soy un empleado de YPF. Mi trabajo es generar valor”, afirmó, y señaló que cualquier decisión sobre la estructura accionaria “es una discusión del Ejecutivo y del Legislativo”.

Finalmente, Marín destacó que, pese a controversias políticas internas, el interés de los inversores se mantiene. “A mí nadie me pregunta eso.

El cambio en Argentina lo consideran extraordinario”, señaló, y concluyó que el proceso de reformas “va a hacer a la Argentina muy próspera en los próximos años”.