El pedido fue confirmado por Alfredo Carrizo, secretario general del Sindicato de Conductores de Taxis de Salta, quien explicó que los costos necesarios para mantener la actividad aumentan de manera constante mientras cayó la cantidad de viajes realizados.

El último incremento de la tarifa se aplicó en diciembre del año pasado y fue del 20%. Ahora, el sector busca una nueva actualización del 30% para hacer frente a los gastos de combustible, mantenimiento y reparación de los vehículos.

«El presupuesto aumenta cada semana, cada dos semanas», sostuvo Carrizo al referirse al escenario que enfrentan los trabajadores.

Según explicó el dirigente, muchos taxistas tuvieron que extender sus jornadas laborales para poder alcanzar los ingresos necesarios a fin de mes. Además, una parte de las unidades presenta problemas mecánicos y los conductores tienen dificultades para afrontar reparaciones o acceder al recambio por vehículos más nuevos.

En paralelo al pedido de aumento, el sindicato analiza implementar el denominado taxi compartido. La modalidad permitiría que más de un pasajero utilice un mismo viaje, con un costo individual menor, mientras el conductor podría mejorar el rendimiento de cada recorrido.

La propuesta todavía se encuentra en una etapa de análisis y no existe una tarifa definida. Desde el gremio trabajan en una readecuación que contemple tanto los costos de los trabajadores como el impacto que tendría sobre los pasajeros.

Carrizo sostuvo que, en este momento, «lo importante es que se pida el aumento» y que luego se avance en la discusión de la nueva tarifa y las alternativas para sostener el servicio.

Otro de los puntos que preocupa al sector es el crecimiento de las aplicaciones de transporte. Carrizo recordó que inicialmente los taxistas rechazaban que los conductores utilizaran estas plataformas, pero la caída de los ingresos llevó a que algunos trabajadores comenzaran a combinar ambas modalidades.

El dirigente también señaló que los valores de las aplicaciones pueden variar considerablemente según la demanda. Como ejemplo, mencionó un viaje solicitado desde barrio Solidaridad que llegó a rondar los $16.000, mientras que el valor máximo de un viaje en taxi habría sido de unos $11.000.

Sin embargo, también reconoció que en determinadas ocasiones las aplicaciones ofrecen precios inferiores a los taxis. Frente a este escenario, desde el sector plantean discutir una regulación para este tipo de transporte.

El pedido de aumento y la posibilidad de incorporar el taxi compartido abren ahora una nueva discusión sobre el costo de trasladarse por la ciudad de Salta y la situación económica de los trabajadores que dependen de esta actividad.