
La situación sanitaria en la frontera norte vuelve a encender alarmas. La localidad de Aguas Blancas, en el departamento Orán, ya registra 16 casos de chikungunya, en medio de un brote que afecta con fuerza al vecino país de Bolivia.
El interventor municipal, Adrián Zigarán, expresó su preocupación por el crecimiento de contagios y señaló que el problema se agrava por la situación epidemiológica del otro lado de la frontera.
«Este año comenzamos a ver que creció el brote en Bolivia y se disparó por la inacción, lo que termina impactando en nosotros», manifestó.
Zigarán reiteró su pedido de cerrar la frontera o reforzar los controles sanitarios, ya que diariamente ingresan a la zona tours de compras provenientes de otras provincias que cruzan hacia Bermejo, donde la situación epidemiológica es compleja.
Según indicó, en esa ciudad boliviana los casos están descontrolados e incluso se habría registrado una persona fallecida por la enfermedad.
El funcionario también recordó que durante el año pasado existía un trabajo coordinado entre Argentina y Bolivia para controlar la situación sanitaria.
Sin embargo, explicó que este año la comunicación fue escasa y recién hace unos diez días, tras el cambio de autoridades en Bolivia, se retomó el contacto entre los equipos de salud.
Desde el Ministerio de Salud Pública de Salta confirmaron que actualmente hay 51 casos de fiebre chikungunya en la provincia.
Las autoridades sanitarias advirtieron que la frontera norte es la zona más comprometida, por lo que continúan las tareas de vigilancia epidemiológica y prevención para evitar que el brote siga expandiéndose en la provincia.
