La decisión del gobernador Gustavo Sáenz de avanzar con narcotest obligatorios para funcionarios de los tres poderes del Estado generó repercusiones y también algunas advertencias desde el ámbito científico.

La medida busca que los funcionarios se sometan a exámenes toxicológicos para detectar consumo de drogas, como parte de una política de control dentro de la administración pública.

Sin embargo, en las últimas horas surgió un planteo que generó debate dentro de la política salteña.

Durante la última sesión del Senado provincial, el legislador Walter Cruz advirtió que el narcotest podría generar resultados positivos injustos en algunos casos.

El senador remarcó que personas que consumen hojas de coca podrían dar positivo en los análisis, aun cuando no hayan consumido cocaína.

La observación llamó la atención porque el consumo de hoja de coca -conocido como coqueo- es una práctica tradicional en varias regiones del norte argentino.

El bioquímico Fernando Garbal (MP 661) confirmó que esa situación es posible.

Según explicó, una persona que consume hojas de coca puede dar positivo en un narcotest que detecte cocaína.

«Las personas que coquean a menudo les da positivo el test de cocaína porque tenemos que saber que la hoja de coca es un precursor de la cocaína», explicó el especialista.

Garbal señaló además que los reactivos utilizados actualmente en los análisis son muy sensibles y detectan cantidades muy bajas de sustancias.