
En medio de la polémica por las graves denuncias en su contra y tras haber sido expulsado el año pasado por «incapacidad moral sobreviniente», el concejal Pablo López volvió a presentarse en el Concejo Deliberante en el inicio del período legislativo 2026.
La reaparición del edil generó sorpresa y reavivó el debate político dentro del recinto, especialmente por el antecedente del proceso de juicio político que había derivado en su exclusión.
En la antesala de la apertura de sesiones ordinarias, el presidente del Concejo Deliberante, Darío Madile, explicó ante los medios que López está formalmente habilitado para asumir su banca, tal como lo hizo en diciembre de 2025.
«Cuenta con las posibilidades de ejercer su cargo como lo establece la Carta Municipal», señaló. Sin embargo, advirtió que si surgiera «un nuevo giro o una nueva causa», se volverá a analizar su situación personal dentro del cuerpo legislativo.
La sesión de apertura contará con la presencia del intendente Emiliano Durand, cuyo discurso -anticiparon- sería más acotado y específico que en años anteriores.
El conflicto que envuelve a López estalló a mediados del año pasado, cuando su asesora y expareja radicó una denuncia por violencia física, psicológica, laboral, económica y política. También lo acusó de retener parte de su salario.
En agosto, el Concejo avanzó con un proceso de juicio político. López fue citado en dos oportunidades para ejercer su defensa, pero no se presentó. Posteriormente ingresó a una sesión especial, se declaró inocente, denunció una supuesta violación a su derecho al debido proceso y abandonó el recinto con un discurso en el que se mostró como víctima.
Finalmente, la expulsión fue aprobada por unanimidad.
La presencia de López en el recinto vuelve a poner en discusión los alcances de la Carta Municipal y los mecanismos institucionales para apartar a un edil denunciado.
Mientras tanto, el Concejo deberá enfrentar un año legislativo atravesado por tensiones políticas y por el debate sobre la reforma de la Carta Orgánica, considerada por algunos sectores como obsoleta frente a las actuales necesidades de la ciudad.
La situación judicial y política de Pablo López continúa siendo un foco de conflicto que podría volver a escalar si se producen novedades en la causa en su contra.
