Después de tres semestres consecutivos de caída, los números volvieron a encender todas las alarmas en el país. Según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la pobreza se ubicó en el 32,3% durante los primeros seis meses de 2026, lo que representa un aumento de 4,1 puntos porcentuales frente al cierre del año pasado.

En la práctica, esto significa que cerca de 15 millones de argentinos quedaron por debajo de la línea de pobreza, sumando unos 2 millones de nuevos pobres en tiempo récord. Por su parte, la indigencia trepó al 7,5%, alcanzando a más de 3,6 millones de personas que no llegan a cubrir ni lo elemental para comer.

Como suele pasar en las peores crisis, el impacto más doloroso se lo lleva la infancia. El informe oficial reveló que el 44,5% de los chicos y adolescentes de hasta 14 años viven hoy en hogares pobres.

Si se mira el mapa por regiones, el Noreste argentino se lleva la peor parte con un dramático 41,5% de pobreza, seguido de cerca por la región de Cuyo con el 36,7%, dejando en evidencia que el alivio económico todavía no llega a las provincias.