
El Gobierno nacional confirmó que enviará en los próximos días un nuevo proyecto de Ley de Salud Mental al Congreso. El anuncio lo hizo el vocero presidencial, Manuel Adorni, y ya genera debate por los cambios que se vienen.
La iniciativa busca actualizar la normativa vigente, que data de 2010, y mejorar la respuesta del sistema ante situaciones críticas.
Qué busca cambiar la nueva ley
Desde el Ministerio de Salud aseguran que el objetivo es «proteger a pacientes y terceros frente a situaciones que hoy no encuentran adecuado encuadre».
Entre los principales problemas detectados está la falta de aplicación uniforme en el país, lo que genera grandes diferencias entre provincias.
Hoy:
Solo 16 jurisdicciones adhirieron plenamente a la ley
18 provincias tienen servicios de salud mental en hospitales
20 cuentan con camas para internación
Uno de los cambios más importantes tiene que ver con las internaciones.
El proyecto mantiene que deben ser excepcionales, pero introduce modificaciones clave:
Un psiquiatra podrá ordenar una internación involuntaria en casos urgentes
Deberá ser revisada por un equipo en 24 horas
La Justicia también deberá ser notificada en ese plazo
Además, si un paciente pide el alta pero no está en condiciones, la internación podría continuar bajo control judicial.
Otro punto central es cómo se define el riesgo. La nueva ley pondrá el foco en situaciones donde haya peligro real para la vida o la integridad física, tanto del paciente como de terceros.
Esto busca permitir intervenciones más rápidas en casos complejos.
El proyecto también reconoce que el cierre total de estos hospitales, como planteaba la ley actual, no siempre es posible.
Por eso, propone un sistema mixto con:
Hospitales especializados
Servicios en hospitales generales
Atención ambulatoria
Residencias asistidas
Más control y mejor información
La reforma también apunta a mejorar el control del sistema, con más participación del Ministerio de Salud y herramientas como registros de pacientes internados y centros disponibles.
