
La crecida de un arroyo dejó incomunicados a vecinos de la zona sur de La Caldera, generando complicaciones tanto durante la noche del martes, como en la mañana de este miércoles. Familias enteras no pudieron regresar a sus hogares ni salir a trabajar.
El problema se originó durante la noche, cuando el aumento del caudal impidió el paso por un camino clave.
En medio de la oscuridad, varias familias quedaron aisladas, sin poder cruzar hacia sus casas, lo que generó momentos de preocupación e incertidumbre.
Lejos de normalizarse, la situación persiste. Durante la jornada, vecinos siguen sin poder utilizar ese acceso, lo que impacta directamente en sus actividades cotidianas.
Trabajadores, estudiantes y familias se ven impedidos de cumplir con sus rutinas por la falta de conectividad.
El tramo afectado no es secundario: se trata de una vía fundamental que conecta a toda la zona sur de la localidad.
Por allí circulan diariamente decenas de vecinos, lo que agrava el impacto del corte.
