Según informó el sistema de vigilancia epidemiológica, la paciente fue una joven de 23 años, residente de la zona sur, que ingresó al hospital San Bernardo luego de un principio de incendio en su vivienda.

De acuerdo al parte oficial, la mujer recibió atención médica inmediata y permaneció en observación durante varias horas hasta estabilizar sus parámetros de oxigenación. Luego fue dada de alta y continuará con seguimiento ambulatorio.

Desde la cartera sanitaria remarcaron que el monóxido de carbono es un gas altamente tóxico, imperceptible y potencialmente mortal. Se genera por la combustión incompleta de materiales como gas, leña, carbón o querosén, y representa un peligro extra porque no tiene olor, color ni sabor.

Por ese motivo, las autoridades insistieron en mantener siempre una ventilación mínima en los ambientes donde haya artefactos encendidos. También recomendaron que estufas, calefones y calderas sean revisados por un gasista matriculado. Otro punto clave es observar la llama: debe ser azul y uniforme. Si aparece amarilla o naranja, puede haber un mal funcionamiento.

Además, recordaron que no se debe usar el horno ni las hornallas para calefaccionar los ambientes. Tampoco está permitido instalar calefones o estufas de tiro común en baños o dormitorios, ya que en esos lugares solo deben colocarse artefactos de tiro balanceado.

En cuanto al uso de braseros, desde Salud desaconsejaron utilizarlos. Sin embargo, aclararon que, si no queda otra alternativa, deben encenderse siempre en el exterior, ingresarse recién cuando el carbón esté completamente prendido y sin humo, y retirarse de la vivienda antes de dormir.

Los especialistas explicaron que los síntomas de intoxicación por monóxido de carbono muchas veces se confunden con una gripe o un cuadro estomacal. Entre los signos de alerta aparecen dolor de cabeza, náuseas, vómitos, mareos, debilidad y somnolencia.

Ante una sospecha, la indicación es abrir puertas y ventanas de inmediato, apagar los artefactos de combustión, sacar a las personas afectadas al aire libre y buscar asistencia urgente en el centro de salud más cercano o a través del sistema de emergencias 911.