El Ministerio de Educación y Cultura de la Provincia pondrá en marcha mañana un Protocolo de Intervención del «Último Primer Día» (UPD) que se aplicará en todas las escuelas de gestión pública y privada.

La medida fue establecida mediante la Resolución Ministerial N° 111/26 y busca unificar criterios en todo el territorio provincial, con el foco puesto en preservar la convivencia escolar y garantizar el dictado normal de clases durante una jornada que suele estar atravesada por festejos.

Según lo dispuesto, todo estudiante que al momento de ingresar presente signos evidentes de alteración psicofísica o descontrol conductual será retirado preventivamente del aula y quedará a resguardo hasta que sus padres o tutores se presenten en el establecimiento.

En la misma línea, se establece la prohibición de ingreso o permanencia cuando el estado de salud del alumno altere la convivencia o impida el dictado regular de clases. En esos casos, el equipo directivo queda facultado para evaluar la situación al momento del ingreso y dar aviso inmediato a la familia, reforzando el principio de corresponsabilidad.

Entre los puntos destacados, el protocolo prevé que, si el alumno no está en condiciones, la jornada será considerada inasistencia injustificada y luego se activará la intervención del Programa de Orientación Escolar, según corresponda.

La resolución también remarca que los padres o tutores serán civilmente responsables por cualquier daño material que se ocasione en el marco de los festejos, debiendo afrontar los costos de reparación.

Además, el incumplimiento de lo establecido será considerado falta grave y podrá derivar en sanciones de acuerdo a los Acuerdos Escolares de Convivencia.

Con esta normativa, el Ministerio apunta a que las celebraciones del UPD se realicen con responsabilidad, cuidando la vida, la salud y la convivencia pacífica, para que el inicio del ciclo lectivo sea un espacio de encuentro y respeto compartido.