El debate en el primer plenario de comisiones de la Cámara de Diputados sobre la llamada Ley Malvinas se picó mal y estuvo a centímetros de terminar en una batalla campal. El clima ya venía espeso mientras exponía la legisladora Myriam Bregman, pero todo se desbordó cuando el diputado libertario por Santa Cruz, Jairo Guzmán, comenzó a interrumpirla y a cruzarla a los gritos.
La situación se fue de las manos en cuestión de segundos: Juan Grabois se levantó de su banca, cruzó el pasillo directo a encarar al legislador oficialista y quedaron cara a cara. Hubo empujones, manotazos y forcejeos que obligaron a los demás diputados a meterse en el medio para evitar que la cosa pasara a mayores.
Lejos de calmarse, el recinto se convirtió en un verdadero ring. Desde el otro extremo del salón, el tucumano Gerardo Huesen (también de La Libertad Avanza) se paró y le gritó de todo a Grabois, llegándolo a tildar de »c4gón». Los incidentes obligaron a frenar momentáneamente la reunión, diseñada originalmente por la Casa Rosada para tratar de aprobar con rapidez el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional.
A pesar del papelón y los incidentes, el oficialismo no quiere frenar su hoja de ruta. El plenario -integrado por las comisiones de Defensa Nacional, Legislación Penal y Relaciones Exteriores y Culto- tiene planeado hacer dos reuniones informativas, conseguir dictamen el próximo 6 de octubre y llevar la iniciativa al recinto en una sesión especial al día siguiente, el 7 de octubre.
El proyecto busca endurecer fuertemente las sanciones contra quienes exploten recursos naturales en las Islas Malvinas sin autorización argentina, aunque también incluye la creación de un resistido Consejo de Seguridad Nacional que ya viene acumulando fuertes críticas de distintos bloques por el poder que le otorga al Ejecutivo.
