Javier Wayar, habló públicamente tras la muerte de Tomás, el niño de cinco años que falleció luego de ser atropellado por una camioneta de su propiedad, y aseguró que no tuvo responsabilidad en el hecho. Además, descartó dar un paso al costado: “No soy un asesino y no voy a renunciar”.

El jefe comunal sostuvo que no se encontraba en el lugar al momento de la tragedia y que no participó de lo ocurrido. “Yo no estaba manejando, no estaba presente y no tuve intervención en lo sucedido. Eso lo va a determinar la Justicia”, expresó.

Según explicó, la camioneta involucrada no estaba en uso y habría sido tomada sin autorización por José Miguel Plaza, señalado en la causa judicial. “Es una persona que conozco desde chico, pero no tenía permiso para usar la camioneta. Debe hacerse responsable de sus actos”, afirmó.

Wayar también indicó que decidió no mantener contacto con el acusado para evitar cualquier sospecha de interferencia en la investigación.

El caso provocó una fuerte conmoción en La Merced, con marchas, reclamos y momentos de tensión en la localidad. Sobre ello, el intendente reconoció el dolor social, aunque cuestionó algunas reacciones. Entiendo el sufrimiento, pero hubo mucha desinformación y situaciones de violencia que no ayudan”, señaló.

Pese al contexto, ratificó que continuará al frente del municipio. “Hay responsabilidades que no puedo abandonar. Voy a seguir trabajando, con la frente en alto”, concluyó.