Un jet privado con matrícula estadounidense cayó en el Aeropuerto Internacional La Romana tras presentar graves fallas técnicas. La aeronave intentaba realizar un aterrizaje de emergencia.

Una tragedia aérea conmocionó este domingo a República Dominicana. Un avión ejecutivo con matrícula estadounidense se estrelló en la pista del Aeropuerto Internacional La Romana y sus dos tripulantes murieron en el acto.

La aeronave había presentado problemas técnicos críticos y la tripulación intentaba realizar un aterrizaje de emergencia. A bordo viajaban únicamente los pilotos norteamericanos Erick Javier Diago y Rudy Ghazal.

Según la información preliminar difundida por las autoridades aeronáuticas, el jet privado tenía como destino final el aeropuerto internacional de Austin, Texas, en Estados Unidos. Había despegado desde la localidad turística caribeña y se dirigía hacia territorio estadounidense.

El avión siniestrado era un Gulfstream G200, con matrícula estadounidense N318JK. Pertenecía a la empresa de servicios privados Aibonito Aviation, con sede en San Juan, Puerto Rico.

La emergencia antes del impacto

De acuerdo con medios locales y agencias internacionales, la cabina declaró una emergencia por radio cuando la aeronave se encontraba a unas 16 millas náuticas al sureste de la terminal de La Romana.

Los pilotos informaron una severa pérdida de potencia en los motores y pidieron autorización inmediata para regresar a la pista de origen.

Sin embargo, durante la maniobra de aproximación final, el jet perdió la sustentación necesaria y terminó precipitándose violentamente contra la pista.

En videos difundidos tras el accidente se observa cómo la estructura del avión estalló en llamas luego del impacto. La colisión destruyó gran parte de la cabina ejecutiva y provocó una densa columna de humo negro en la zona de la terminal.

Investigan las causas del accidente

Bomberos y personal sanitario activaron rápidamente el protocolo de emergencia para controlar el incendio y asistir a las posibles víctimas.

Una vez extinguidas las llamas, los rescatistas confirmaron la muerte de los dos pilotos, quienes sufrieron graves heridas traumáticas y quemaduras generalizadas.

El Instituto Dominicano de Aviación Civil quedó a cargo de la investigación para determinar qué provocó la falla mecánica que derivó en la tragedia.

Los técnicos ya trabajan en la recolección de evidencias físicas, el análisis de la aeronave y la revisión de las comunicaciones de radio realizadas antes del impacto.