La situación vial en Salta ya genera un impacto millonario sobre el sistema de salud pública. Según estimaciones difundidas por especialistas de la UNSa, los siniestros viales consumen al menos el 12% del presupuesto del Hospital San Bernardo.

El dato fue revelado por Carla Arévalo, directora del Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico (IELDE), quien advirtió que el problema «no tiene la atención pública» que merece.

El cálculo surge a partir de las aproximadamente 3.500 personas atendidas durante 2025 por hechos de tránsito.

Según explicó Arévalo, el costo promedio supera los 3 millones de pesos por paciente, aunque aclaró que la cifra puede ser mucho mayor en casos graves.

El ministro de Salud de Salta, Federico Mangione, confirmó ese escenario y detalló que los gastos incluyen:

Honorarios médicos

Enfermería

Internación

Medicamentos

Sueros y antibióticos

Cirugías

Prótesis

«Eso de 3 millones es para empezar», afirmó.

Casos extremos y gastos millonarios

Mangione reveló que algunos pacientes accidentados demandaron cifras impactantes.

«Tuvimos una paciente que se había accidentado y gastamos más de 40 millones», señaló.

También explicó que una fractura común ya implica costos altísimos.

«Un paciente con fractura necesita al menos cinco días de internación y el costo no baja de 5 o 6 millones», indicó.

El panorama preocupa aún más por la cantidad de víctimas fatales registradas en la provincia.

Según datos citados por Arévalo:

En 2025 hubo 140 muertes por siniestros viales

Equivale a una muerte cada 60 horas

A eso se suman cientos de personas que quedan con secuelas permanentes tras los accidentes.

Mangione apuntó especialmente contra las conductas de riesgo que se ven todos los días en las calles salteñas.

«¿Cuántas veces vemos motos con cuatro o cinco personas arriba y sin casco?», cuestionó.

Por su parte, Arévalo defendió el uso de cámaras de control para reducir la velocidad.

«No hay nada más eficiente que una cámara para controlar», aseguró.

Los especialistas remarcaron que el impacto económico no termina en la atención hospitalaria.

También existen:

Costos judiciales

Pérdidas laborales

Daños materiales

Consecuencias emocionales y familiares

Incluso, estudios nacionales sostienen que la siniestralidad vial representa uno de los principales problemas de salud pública del país.