Los ediles aprobaron un proyecto que establece nuevas restricciones sobre la utilización del espacio aéreo con fines publicitarios y políticos.
La iniciativa fue elaborada por el concejal Gustavo Farquharson (PS) y propone declarar el espacio aéreo suprayacente al ejido municipal de la ciudad de Salta como «Ambiente Sonoro Protegido».
En términos concretos, la normativa busca que ese espacio permanezca libre de contaminación acústica generada mediante publicidad o difusión sonora aérea.
La decisión tendrá consecuencias sobre una práctica utilizada históricamente para promocionar comercios, eventos e incluso actividades políticas: los mensajes difundidos desde el aire mediante sistemas de amplificación sonora.
Uno de los aspectos más relevantes de la norma es justamente su alcance político.
La prohibición no queda limitada a los anuncios comerciales. El texto contempla las emisiones sonoras aéreas con fines publicitarios, promocionales, institucionales o proselitistas.
Esto significa que las campañas políticas tampoco podrán utilizar esta modalidad para difundir mensajes sobre la ciudad dentro de los alcances establecidos por la ordenanza.
La decisión adquiere una dimensión particular cuando ya comenzó la cuenta regresiva política hacia las elecciones de 2027 y los distintos espacios empiezan a evaluar sus estrategias territoriales y comunicacionales.
La ordenanza establece así un nuevo límite para una herramienta de difusión que podría ser utilizada durante períodos electorales: el espacio aéreo de la Capital no podrá convertirse en un canal de propaganda sonora proselitista.
Según el articulado impulsado por Farquharson, el objetivo es proteger el derecho a la salud, el descanso, la intimidad y a vivir en un ambiente sano.
La propuesta pone especial atención sobre las personas que presentan hipersensibilidad sensorial y Trastornos del Espectro Autista (TEA).
También incorpora como argumento la protección de la fauna urbana, que puede verse afectada por niveles elevados o repentinos de contaminación acústica.
De esta manera, el Concejo introduce el concepto de «Ambiente Sonoro Protegido» para regular lo que ocurre por encima del territorio municipal.
