Ayer la sociedad salteña se conmocionó ante el deceso de Thiago, un menor de dos años que perdió la vida tras presentar múltiples lesiones corporales en la zona sudeste de la capital. El niño había sido trasladado de urgencia bajo código rojo desde el Hospital Papa Francisco hacia el Hospital Materno Infantil, donde finalmente se constató su fallecimiento.
Ahora, la Unidad de Graves Atentados contra las Personas formalizará este jueves las imputaciones provisionales contra los dos adultos que se encuentran detenidos por el hecho. El fiscal Daniel Espilocín acusará formalmente a la madre del menor, de 19 años, y a su pareja actual, de 32 años, como presuntos autores del delito de homicidio agravado.
El representante del Ministerio Público Fiscal solicitó la realización de diversos estudios complementarios a la autopsia para determinar de manera científica la causa del deceso. En paralelo, el personal de investigadores de la policía realiza el análisis de cámaras de seguridad, informes socioambientales y el relevamiento de testigos en el barrio Convivencia.
Según reportó Fiscales Penales, el caso penal sumó la confirmación de antecedentes por violencia familiar que ya registraba la madre de la víctima en distintas dependencias oficiales. Los abuelos paternos de Thiago señalaron que existían al menos cinco denuncias previas por malos tratos y que las instituciones no escucharon sus pedidos de tenencia.
Los vecinos del asentamiento habitacional también manifestaron haber presenciado episodios de agresiones físicas hacia el niño de forma continua antes del desenlace. Tras el procedimiento judicial en la vivienda, el hermano de la víctima, un lactante de nueve meses de edad, quedó bajo resguardo provisorio en las instalaciones de la Casa Cuna.
La Oficina de Gestión Judicial programó el desarrollo de la audiencia de formalización de la investigación penal preparatoria para las próximas horas en los tribunales locales. Con este acto procesal, las autoridades buscarán esclarecer las responsabilidades institucionales y penales en un contexto de vulnerabilidad que ya había sido reportado por el entorno familiar.
