Durante su discurso en el Palacio Legislativo, Gustavo Sáenz volvió a poner a la minería como uno de los motores económicos de Salta.

El mandatario remarcó que la Provincia viene acompañando a las compañías que invierten, brindando seguridad jurídica y previsibilidad para que continúen operando y ampliando proyectos, especialmente en la Puna.

«Mineras que invierten en nuestra provincia, les damos reglas claras, previsibilidad, marco legal para que sigan trabajando, pero no vamos a negociar que no se tome trabajo salteño y mucho menos que muchos vivos hagan lobby con empresas que tienen que ver con el exterior del país. Vamos a defender a los proveedores salteños porque es la forma de generar», sostuvo.

El mensaje fue contundente: el crecimiento del sector debe traducirse en empleo para los salteños y oportunidades para empresas locales.

En los últimos años, el avance de proyectos vinculados al litio y otros minerales posicionó a Salta en el centro del mapa minero nacional. Sin embargo, el debate sobre quién se queda con los puestos laborales y los contratos sigue vigente.

Sáenz también apuntó contra intermediarios y gestiones externas que, según planteó, intentan influir en las contrataciones.

La intención oficial es fortalecer a proveedores locales para que formen parte de la cadena productiva minera.

En una actividad que mueve millones de dólares y genera empleo directo e indirecto, garantizar participación salteña es uno de los ejes que el Ejecutivo provincial promete sostener.