Luego de los graves episodios de violencia registrados en los hospitales San Bernardo y Juan Domingo Perón de Tartagal, el ministro de Seguridad, Nicolás Avellaneda, confirmó que la Provincia reforzará la presencia policial en los principales centros de salud para proteger al personal sanitario y prevenir nuevos ataques.

El funcionario, explicó que la decisión se tomó tras una comunicación mantenida a primera hora con las autoridades del Ministerio de Salud y aseguró que ya se encuentra trabajando de manera conjunta para implementar las medidas.

«Vamos a trabajar en reforzar la seguridad de la mayoría de los hospitales, sobre todo en los puntos más críticos y los lugares más conflictivos, como ocurrió en estos últimos días en San Bernardo, Tartagal, Güemes y Orán», afirmó.

Avellaneda indicó que el objetivo es que el operativo pueda implementarse en los próximos días y brindar tranquilidad a quienes trabajan diariamente en las guardias y áreas de atención.

«Ya estamos trabajando y en estos días resolveremos este tema para que nuestros médicos, que están haciendo una noble tarea en los hospitales, puedan sentirse seguros», sostuvo.

«La conflictividad social es la principal causa»

Consultado sobre el origen de estos episodios, Avellaneda señaló que detrás de la mayoría de los ataques existe un contexto de creciente conflictividad social, agravado por el consumo de alcohol y drogas.

«La raíz principal del problema es la conflictividad social. Sabemos que hay muchas personas bajo los efectos de diferentes adicciones que llegan a las guardias de los hospitales, o con un consumo excesivo de alcohol, y generan grescas y disturbios que terminan lesionando al personal de salud», explicó.