Si bien es cierto que los artistas iban a cantar totalmente gratis y ya había un compromiso de comenzar a las 19 horas en Plaza España, surgieron trabas en las gestiones que la municipalidad exigía a los organizadores como autorizaciones para los vendedores ambulantes y la negativa a destinar inspectores de tránsito.
Desde la provincia, la policía pedía como condición al menos 100 adicionales, con un costo de un poco más de $9 millones, algo que los organizadores lo veían como excesivo aparte de no contar con ese dinero.
Edesa, en un principio, también puso peros a la bajada de energía para poder dotar de electricidad a los equipos de sonido e iluminación, pero finalmente dijeron que iban a hacer el trabajo.
Algunas fuentes confiables dijeron que Matías Assennato, Secretario de Tránsito Municipal, habría recomendado a los organizadores no hacer el espectáculo porque “no pensaba destinar agentes de tránsito al lugar”.
Así las cosas, y tratándose de un evento totalmente gratuito para el púbico, se hizo imposible brindar el espectáculo, que la gente espera cada año.
