El presidente Javier Milei presentó por cadena nacional el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una de las principales iniciativas económicas que el Gobierno nacional buscará aprobar durante el segundo semestre.

La propuesta será enviada al Congreso de la Nación y plantea cambios de fondo en el funcionamiento de la autoridad monetaria. El objetivo, según explicó el Ejecutivo, es impedir que el Banco Central vuelva a financiar el déficit fiscal mediante emisión de dinero y garantizar una mayor independencia del organismo.

El proyecto fue elaborado por el Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo; el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger; y el presidente del BCRA, Santiago Bausili.

Durante su mensaje, Milei sostuvo que la reforma busca consolidar el programa económico y contribuir a mantener la desaceleración de la inflación.

Las cinco claves de la reforma del Banco Central

1. Prohibir la emisión para financiar al Estado

El principal cambio propone eliminar la posibilidad de que el Banco Central otorgue financiamiento al Tesoro Nacional mediante adelantos transitorios u otros mecanismos de asistencia directa o indirecta.

Para lograrlo, el proyecto contempla derogar el artículo 21 de la actual Carta Orgánica.

El Gobierno sostiene que este mecanismo permitió durante décadas financiar el gasto público con emisión monetaria y considera que esa práctica fue uno de los factores que impulsó la inflación.

2. No podrán transferirse utilidades contables al Tesoro

La iniciativa también elimina la posibilidad de transferir al Estado utilidades contables generadas por diferencias cambiarias u operaciones financieras.

Además, impediría distribuir dividendos en pesos originados por activos denominados en moneda extranjera.

3. El único objetivo será preservar el valor de la moneda

El proyecto redefine la misión del Banco Central.

Si la reforma es aprobada, el organismo tendrá como objetivo exclusivo «preservar el valor de la moneda», dejando de lado otras funciones incorporadas en la reforma de 2012, como la promoción del empleo, la estabilidad financiera y el desarrollo económico con equidad social.

4. Más independencia para las autoridades del BCRA

Otro de los cambios apunta a fortalecer la autonomía del Banco Central.

La propuesta establece que para remover al presidente o a cualquiera de los directores será necesario contar con una mayoría especial de dos tercios tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.

Según el Gobierno, esto busca limitar la influencia política sobre la conducción del organismo.

5. Se eliminan las Letras Intransferibles

El proyecto también elimina el uso de las Letras Intransferibles.

Estos títulos fueron utilizados desde 2006 para que el Tesoro obtuviera reservas internacionales del Banco Central destinadas al pago de deuda externa.

La administración nacional sostiene que este mecanismo debilitó el patrimonio de la entidad monetaria.

Qué impacto podría tener la reforma

El oficialismo sostiene que impedir la emisión monetaria para financiar el gasto público ayudará a consolidar la baja de la inflación.

Bajo ese esquema, el Estado deberá sostener el equilibrio fiscal mediante recursos propios, financiamiento voluntario u otras fuentes de ingresos, sin recurrir al Banco Central.

El Gobierno considera que una mayor independencia de la autoridad monetaria permitirá establecer reglas permanentes para futuras administraciones.

Sin embargo, distintos analistas señalan que la reforma también implicará desafíos para las cuentas públicas, ya que limitará las herramientas disponibles para afrontar eventuales necesidades de financiamiento.

Ahora deberá debatirse en el Congreso

Tras el anuncio presidencial, el proyecto iniciará su tratamiento legislativo.

Para convertirse en ley deberá obtener el respaldo de ambas cámaras del Congreso, donde se espera uno de los debates económicos más importantes del año.