En un contexto económico desafiante, el histórico servicio turístico logró ampliar su programación, incrementar la cantidad de pasajeros y mantener el atractivo de una experiencia que combina paisajes, cultura, historia y emoción a más de 4.200 metros sobre el nivel del mar.

Sebastián Vidal, presidente del Tren a las Nubes, destacó que el balance de julio “superó ampliamente las expectativas” y explicó que la planificación inicial contemplaba 12 salidas durante el mes, pero la demanda llevó a alcanzar casi 20 excursiones programadas.

“Estamos casi en las 19 salidas y probablemente terminemos en las 20. Estamos hablando de un 70% más de salidas de las que habíamos planificado para julio”, señaló.

Según detalló, esta temporada permitirá transportar más de 7.000 pasajeros, una cifra que toma mayor relevancia al analizarla dentro de un escenario de retracción económica, donde muchas familias redujeron gastos vinculados al ocio y los viajes.

El recorrido comienza en la ciudad de Salta y continúa por carretera hasta San Antonio de los Cobres, donde inicia el tramo ferroviario hacia el emblemático Viaducto de la Polvorilla, ubicado a 4.220 metros sobre el nivel del mar.

La excursión dura aproximadamente 12 horas, incluye guiado permanente, asistencia médica, desayuno en Alfarcito, merienda en Santa Rosa de Tastil y paradas para conocer la cultura y la gastronomía de la región.

“No es solamente el paisaje. Es la historia de nuestra Puna, nuestras comunidades, nuestra cultura y una obra de ingeniería extraordinaria como el Ramal C-14”, destacó.

El momento más esperado por los pasajeros es la llegada al Viaducto de la Polvorilla, una estructura de 63 metros de altura y 225 metros de extensión, donde la inmensidad del paisaje genera una experiencia difícil de olvidar.

“La gente vuelve conmovida. Hay personas que llegan, miran ese lugar y se emocionan. Hemos tenido momentos increíbles, desde la bandera argentina desplegándose hasta músicos interpretando canciones en la altura. Es imposible no sentir algo”, relató.

Mientras que un turista nacional abona aproximadamente $210.000 por la excursión completa, el residente salteño puede acceder al servicio por $68.500.