El Gobierno debió ceder a la presión de la oposición dialoguista y establecerá un tope de 25% de la superficie nacional, provincial y departamental a la posibilidad de que personas físicas o jurídicas extranjeras puedan adquirir tierras productivas.
El porcentaje operará como un techo, ya que también se habilita a las provincias a reglamentar límites por debajo de esa cifra. Según la Ley de Tierras vigente, el límite para la venta de tierras a extranjeros es del 15% de la superficie. El proyecto actual proponía eliminar el límite.
Los cambios, destinados asegurar los votos que garanticen la aprobación del proyecto, serán anunciados este martes en una conferencia de prensa que compartirán la jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich (Capital), y los presidentes de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Agustín Coto (LLA-Tierra del Fuego), y de Legislación General, Nadia Márquez (LLA-Neuquén).
El Gobierno aceptaría introducir límites a la extranjerización de tierras. Es un giro notable en comparación con las redacciones del proyecto que se conocían hasta ahora, que autorizan la venta sin límite alguno.
Según confiaron fuentes parlamentaria, con estas modificaciones, que se conocerían mañana, el Gobierno se aseguraría “entre 38 y 40 votos” para aprobar el controvertido capítulo que modifica la Ley de Tierras.
Los nuevos cambios se explican en el creciente rechazo social que generó la propuesta de avanzar en la extranjerización de tierras, el que empezó a cristalizarse en la pérdida de apoyos de los bloques dialoguistas que podrían dejar al Gobierno sin el corazón del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada.
