La Cámara de Diputados de la Nación aprobó este miércoles la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) impulsada por el Gobierno de Javier Milei. La iniciativa consiguió 144 votos afirmativos, 102 negativos y 9 abstenciones y quedó a un paso más de convertirse en ley.
El oficialismo consiguió el respaldo del PRO, la UCR, el MID y legisladores de otros bloques provinciales y dialoguistas. Desde La Libertad Avanza sostuvieron que el objetivo es impedir que futuros gobiernos puedan recurrir nuevamente a la emisión monetaria para financiar el déficit del Estado.
Uno de los puntos centrales establece una prohibición explícita para que el BCRA financie directa o indirectamente al Tesoro Nacional. Esto implica eliminar los adelantos transitorios y restringir la compra directa de títulos públicos en el mercado primario.
Además, el proyecto establece que el objetivo primordial del Banco Central será preservar el valor de la moneda, modificando el esquema incorporado en 2012, que también contemplaba objetivos vinculados con la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.
La reforma también prohíbe transferir al Tesoro ganancias contables o generadas por diferencias de cambio. Los resultados del organismo deberán utilizarse prioritariamente para absorber pérdidas acumuladas, recomponer su patrimonio o cancelar deuda pública.
Otro cambio relevante alcanza al presidente y al directorio del Banco Central. Para removerlos deberá existir una «causal grave» y obtenerse una mayoría de dos tercios tanto en Diputados como en el Senado.
Este punto despertó fuertes cuestionamientos de sectores opositores, que consideran que podría limitar la capacidad de un futuro gobierno para modificar la conducción de la política monetaria.
Desde el oficialismo, en cambio, argumentaron que la medida pretende darle mayor independencia institucional al Banco Central respecto del Poder Ejecutivo.
La oposición también cuestionó un artículo relacionado con las reservas internacionales. El texto establece que los bienes que las integran son inembargables, aunque contempla que determinados activos externos puedan utilizarse como garantía en operaciones propias de banca central.
Legisladores de Unión por la Patria y otros sectores opositores reclamaron modificar ese apartado, pero el oficialismo logró avanzar con la redacción propuesta.
La reforma todavía no es ley. Con la media sanción obtenida en Diputados, el proyecto será enviado ahora al Senado de la Nación, donde el Gobierno deberá reunir los votos necesarios para conseguir su aprobación definitiva.
