El arzobispo de Salta dirigió un mensaje a la vicepresidenta durante el cierre de la Misa Estacional y habló del papel de las leyes en la construcción del bien común. Además, le entregó un presente al finalizar la ceremonia. En tanto, Sáenz destacó su presencia en el Milagro y señaló que participó “como una peregrina más”.
Sus palabras estuvieron centradas en la responsabilidad institucional que ejerce como presidenta del Senado y en el papel del Poder Legislativo en la vida democrática. “Pensé y recé mucho por usted”, expresó Cargnello al agradecer su presencia.
Más adelante insistió: “A usted le toca dirigir y no es fácil; por eso creo que tenemos que rezar por usted. Y el pueblo lo ha hecho”.
El arzobispo recordó un radiomensaje de Navidad del papa Pío XII sobre la democracia y sostuvo que, aun dentro de un sistema presidencialista, el Legislativo tiene una función central.
“Los legisladores marcan la cultura de un pueblo”, afirmó.
Desde esa perspectiva, señaló que las leyes orientadas a la dignidad de las personas y al bien común “humanizan” a la sociedad, mientras que cuestionó aquellas que, según su mirada, responden a otros intereses y se apartan de esos principios.
Cargnello aclaró que su planteo no implicaba reclamar un régimen teocrático, sino el respeto por lo que definió como “la verdad de la persona” y el bien común.
Al finalizar la ceremonia, Villarruel recibió estampas del Señor y Virgen del Milagro enmarcadas en alpaca en nombre del Arzobispado.
Tras la celebración, Gustavo Sáenz también se refirió a la presencia de Villarruel y eligió poner el acento en su dimensión religiosa.
El gobernador recordó que la vicepresidenta es devota del Señor y de la Virgen del Milagro, que tiene afecto por Salta y que ya acompañó la festividad en otras oportunidades.
“Es muy positivo que esté presente hoy aquí, compartiendo esta fe como una peregrina más”, sostuvo Sáenz.
