
En las últimas horas, la Justicia citó a la esposa de Santos Clemente Vera para tomarle muestras de ADN y la decisión desató un fuerte cruce con la defensa.
Según contó el abogado Roberto Reyes, la notificación llegó en menos de 24 horas y sin mayores detalles sobre el motivo del pedido. Esto encendió las alarmas en el entorno del acusado.
La mujer, Elizabeth Yapura, fue convocada para una extracción de saliva con fines de cotejo genético. Sin embargo, desde la defensa aseguran que no se explicó qué se busca ni con qué muestras se va a comparar.
«No fue informada en absoluta, solo fue citada en título de colaboración. En este requerimiento fiscal».
Reyes cuestionó que una medida de este tipo no puede hacerse sin fundamentos claros y advirtió que podría vulnerar garantías básicas del proceso.
El movimiento judicial se da en medio de una reactivación de la causa por el crimen de Cassandre Bouvier y Houria Moumni. En ese marco, se trajeron a Salta muestras biológicas que estaban en Buenos Aires para ser reanalizadas con nueva tecnología.
Hasta ahora, se hablaba de tres perfiles genéticos sin identificar, uno de ellos femenino. Pero ahora, según deslizó la defensa, podrían ser más.
«Cuando fue absuelto Vera, vino un terrible interrogante sobre quiénes cometieron el delito donde estuvieron involucradas varias personas. Al menos cinco personas estuvieron».
Esto abre un nuevo escenario en una causa que lleva años sin respuestas definitivas.
El abogado también puso en duda la validez de las muestras, al tratarse de restos biológicos con muchos años de antigüedad.
«No se puede pedir una muestra comparativa sin explicar qué se está investigando».
Además, adelantó que presentarán un escrito para que intervenga un juez de Garantías y determine si el pedido es válido y en qué condiciones debe realizarse.
«Este es un devenir, volver a la pesadilla que esta defensa no lo va a permitir salvo que esté justificada con el juez de garantía».
Santos Clemente Vera fue absuelto en un primer momento, luego volvió a quedar detenido y pasó ocho años en Villa Las Rosas. Tras una larga pelea judicial que llegó hasta la Corte Suprema, recuperó la libertad.
Ahora, este nuevo capítulo vuelve a poner el foco sobre una de las causas más sensibles de Salta.
