
En el marco de la sexta jornada del Torneo Apertura, Boca Juniors empató 0 a 0 frente a Racing Club en el estadio Alberto J. Armando, en un clásico que prometía más de lo que finalmente ofreció. El equipo local mostró empuje pero escasa claridad, y terminó bajo una lluvia de silbidos por parte de sus hinchas.
El encuentro fue intenso y muy disputado, con numerosas infracciones y poco juego fluido. Durante la primera mitad, Racing generó la ocasión más peligrosa con un remate de Matko Miljevic que pasó cerca del arco defendido por Agustín Marchesín. Boca, en tanto, intentó lastimar principalmente a través de pelotas paradas y centros desde los pies de Lautaro Blanco, aunque sin éxito.
El árbitro Leandro Rey Hilfer debió intervenir en reiteradas oportunidades ante el roce constante, mostrando varias tarjetas amarillas y cortando el ritmo del partido.
En el complemento, el Xeneize movió el banco en busca de soluciones ofensivas. El ingreso de Ángel Romero buscó darle mayor peso al ataque, pero el equipo siguió careciendo de profundidad y precisión en los últimos metros. Racing, por su parte, tuvo una chance clara en los pies de Santiago Solari, quien no pudo capitalizar una inmejorable oportunidad frente al arco.
Sobre el final, Boca empujó con más voluntad que ideas. Acumuló tiros de esquina y centros al área, pero la defensa académica respondió con firmeza. Tras el pitazo final, el descontento se hizo sentir en las tribunas: los silbidos marcaron el cierre de una noche en la que el equipo no estuvo a la altura de las expectativas.
El empate deja a ambos conjuntos sumando en la tabla, aunque en el caso de Boca el resultado profundiza las dudas y el malestar de su público en este arranque del campeonato.
