El Ministerio de Salud Pública de Salta intensificó las acciones para combatir al mosquito transmisor del dengue y otras enfermedades. Durante enero y febrero de 2026, la Provincia distribuyó 705 frascos de BTI en diferentes departamentos, como parte de la estrategia de control vectorial.

Se trata de Bacillus thuringiensis israelensis, un biolarvicida elaborado por el laboratorio provincial que se utiliza para eliminar larvas de mosquitos en lugares donde el agua se acumula y no puede ser removida fácilmente, como pozos ciegos, letrinas y recipientes de difícil eliminación.

Desde Salud explicaron que esta herramienta apunta a una fase clave del desarrollo del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, chikungunya y otras arbovirosis. La jefa del programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores y Otros Reservorios, Sonia Guanca, remarcó que el producto permite actuar antes de que el insecto llegue a la etapa adulta.

«El BTI es un biolarvicida que nos permite intervenir en el estadio larvario del mosquito Aedes aegypti. Se utiliza principalmente en recipientes que no pueden eliminarse, como pozos ciegos o letrinas que contengan agua, donde pueden formarse criaderos», indicó.

La funcionaria también señaló que el producto debe ser manipulado por personal capacitado y mantenerse a temperaturas de entre 4 y 8 grados. Por eso, durante los operativos en terreno, se transporta en conservadoras. Además, las aplicaciones se organizan de acuerdo a las condiciones climáticas y suelen repetirse cada 30 días.

En este marco, en la ciudad de Orán se llevó adelante una capacitación destinada a agentes sanitarios de Atención Primaria de la Salud, con una parte teórica y otra práctica en territorio para fortalecer el uso del BTI en tareas de prevención.

La gerente del hospital San Vicente de Paul, Silvia Gutiérrez, explicó que la actividad se realizó para reforzar conocimientos sobre la colocación del producto en pozos ciegos. Durante la jornada, además de la capacitación teórica, se hizo un recorrido por el barrio 4 de Junio, donde los agentes pudieron aplicar el biolarvicida y despejar dudas en pleno trabajo de campo.

Gutiérrez destacó que este tipo de intervenciones forman parte de una tarea sostenida desde hace años junto al municipio, el Ministerio de Salud y equipos nacionales, con el objetivo de reforzar la prevención mediante recorridos domiciliarios, educación sanitaria y eliminación de criaderos.

Por su parte, el gerente de Enfermedades Tropicales del municipio de Orán, Eduardo Vega Said, detalló que en la capacitación participaron 76 agentes sanitarios y cinco capacitadores municipales. Además, resaltó que el BTI es una herramienta segura, ya que actúa de forma específica sobre estos organismos y no representa un riesgo para personas, animales ni el ambiente.

La utilización de este biolarvicida se enmarca en una estrategia integral que también contempla bloqueos ante casos sospechosos, búsqueda activa de febriles, eliminación de criaderos y acciones de educación comunitaria.

Además, se anunció una nueva capacitación para el martes 17 de marzo, destinada al personal de salud del hospital San Vicente de Paul y a equipos de distintas áreas operativas del norte provincial. Allí se volverá a trabajar sobre la aplicación del BTI en recipientes no removibles como herramienta clave en el control del mosquito.