
La preocupación crece en Barrio Castañares tras la denuncia de un presunto hecho de vulneración o abuso sexual ocurrido el pasado viernes en la Escuela Nº 4041 Rafael Patricio Sosa donde, según testimonios, un alumno de 5° grado habría sido atacado en el sector de los baños por otros compañeros durante el horario de educación física, lo que despertó la indignación de toda la comunidad educativa.
En ese contexto, en la mañana de hoy se llevó a cabo una reunión de emergencia en el establecimiento con la presencia de directivos y la Unidad de Apoyo Educativo del Ministerio de Educación, la cual tuvo como objetivo abordar el incidente y definir las medidas preventivas, que se implementarán para garantizar la seguridad de los menores dentro de la institución.
Los padres de los alumnos se autoconvocaron en la puerta del colegio para exigir respuestas inmediatas ante, lo que denunciaron, una falta de protocolos claros de actuación; además, en la espera, el clima se tornó tenso debido a la demora de las autoridades en salir a dialogar con las familias que aguardaban desde temprano en las afueras.
«Es una vergüenza que nadie salga a dar la cara y tengamos que esperar la gana de ellos para que nos hablen», expresó un padre visiblemente molesto por la falta de comunicación oficial, señalándose además que la única medida provisoria conocida hasta el momento fue cambiar de turno al alumno señalado como responsable, lo cual consideran insuficiente.
Varios testimonios coincidieron en que la escuela atraviesa problemas de convivencia de larga data, incluyendo situaciones de violencia que no han sido resueltas. «Vengo a enterarme que esto ya viene desde el año pasado, hay hechos de bullying y violencia que antes nunca habían pasado aquí», relató una madre que cursó sus estudios en la misma institución.
Asimismo, los padres denunciaron una grave falta de supervisión sobre el uso de tecnologías y el comportamiento de los niños en los espacios comunes. «Un grupo de varones se junta en el baño a ver cosas de adultos con un celular y después pasó lo que pasó cuando otro nene ingresó al baño», sentenciaron los padres al reclamar un control estricto sobre el material pornográfico que circularía entre los alumnos.
