El director de Epidemiología de la provincia, Francisco García Campos, advirtió sobre la delicada situación sanitaria en la frontera con Bolivia, en un contexto marcado por el movimiento masivo de personas durante el Carnaval y el inicio del ciclo lectivo.

Actualmente, Salta registra 11 casos de chikungunya, de los cuales 10 son importados desde Bolivia, país que atraviesa —según el especialista— una situación “bastante compleja” en materia epidemiológica.

La zona más crítica es Aguas Blancas, por el intenso tránsito fronterizo. “Los próximos 15 días son vitales para detectar si aparecen casos autóctonos en Salta”, explicó García Campos, al tiempo que advirtió que el escenario podría agravarse si no se refuerzan las medidas preventivas.

El especialista remarcó que la chikungunya puede generar consecuencias más severas que el dengue clásico. “Provoca dolores articulares extremos, en hombros, rodillas y cadera, que literalmente encorvan al paciente”, explicó.

«Hay personas que necesitan hasta cinco años de fisioterapia para rehabilitarse”

García Campos también desmintió que el riesgo esté limitado a la frontera. Señaló que localidades como La Caldera, San Carlos y el sur provincial también se encuentran bajo vigilancia epidemiológica debido a la alta circulación de personas.

Desde el Ministerio de Salud se recordó que clínicas privadas y laboratorios están obligados por ley a notificar de inmediato cualquier caso sospechoso. Asimismo, se hizo un llamado urgente a la comunidad para eliminar criaderos de mosquitos y reforzar el uso de repelente, especialmente en embarazadas.

“No queremos hablar de un brote, pero la aparición de casos es inminente si no reforzamos la prevención hoy”, sentenció García Campos.

Las autoridades sanitarias insisten en que la clave está en la acción temprana para evitar la propagación del virus en la provincia.