
La medida fue definida por el gremio nacional docente en reclamo de paritarias, aumento salarial y mayor presupuesto educativo. Otros sindicatos advirtieron que el conflicto podría agravarse si no hay respuestas del Gobierno.
La decisión fue adoptada tras un congreso extraordinario del gremio docente nacional que conduce Sonia Alesso, Secretaria General de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), donde se resolvió avanzar con medidas de fuerza ante la falta de convocatoria a la Paritaria Nacional Docente.
Desde el sindicato exigen una recomposición salarial urgente, la sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo y la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), un componente clave en los ingresos de los trabajadores de la educación.
Además, la organización expresó su rechazo a cualquier iniciativa que implique reformas laborales que afecten los derechos del sector o promuevan lo que consideran una «mercantilización de la educación».
El conflicto no se limita a un solo sector. Los sindicatos docentes nucleados en la Confederación General del Trabajo también manifestaron su preocupación por la situación.
El paro nacional previsto para el 2 de marzo se enmarca en un plan de acción que incluirá movilizaciones, caravanas y otras medidas de protesta en distintas provincias de Argentina.
