En medio de la polémica por el casamiento realizado en la Quebrada de las Conchas, la intendenta de Cafayate, Rita Guevara, puso el foco en la falta de información oficial hacia el municipio y defendió la decisión de avanzar con una denuncia judicial.

“Como intendente tengo la obligación de salvaguardar todos los espacios, el ambiente y las reservas”, afirmó, al justificar la intervención de la comuna tras tomar conocimiento del evento en un área protegida.

Guevara remarcó que el Ejecutivo local no recibió ningún aviso previo por parte de organismos provinciales, como suele ocurrir en este tipo de situaciones. “No fuimos informados”, sostuvo, y agregó que esa ausencia de comunicación fue clave para que el municipio decidiera actuar.

En esa línea, detalló que se realizaron consultas en áreas como Recaudación Fiscal y Obras Públicas, pero no había registros sobre la actividad: ni fechas, ni organizadores, ni autorizaciones.

Además, subrayó que la Municipalidad no tiene competencia directa para habilitar eventos en la zona. “El municipio no tiene injerencia ni autorización en la zona”, explicó, reforzando la necesidad de que se esclarezca quién permitió —o intentó permitir— la realización del evento.

Mientras se esperan informes de la Policía y de las autoridades provinciales, la jefa comunal insistió en que la denuncia busca que intervenga la Justicia. “No es que no hemos hecho nada, sino que hemos decidido llevar a cabo esta denuncia”, concluyó.